MENCIONES

 

texto antonio gala
Manuscrito  de Antonio Gala

Para Rafael Laureano (Benacazón, Sevilla, 1989) ser artista es mucho que una vocación  en tanto que ser andaluz es mucho más que un gentilicio (y viceversa). Tomando y  amparando un legado ancestral, Laureano ejerce su condición de artista andaluz con el  mayor de los mimos y de los respetos, con una conciencia escrupulosa sobre los  procesos referenciales con los que trabaja y mediante la responsabilidad, además, de  dirigirlos hacia una contemporaneidad consecuente. 

En el trabajo de Laureano se evidencia una mirada hacia atrás, una mirada curiosa e  inquieta que indaga y analiza no sólo bajo un prisma estético, sino en un plano técnico y procesual. Una mirada que lejos de caer en la oscuridad de la nostalgia, se enardece  y regodea al contemplar que el pasado sigue erigiendo sus horizontes de futuro a los  que la vista ni siquiera alcanza; una mirada que se entorna de pasado para distinguir la silueta de un futuro deslumbrante. 

Laureano da comienzo a su carrera a través de la pintura, cultivando la fértil e histórica  tierra de la pintura andaluza. Sus referentes van desde Velázquez, Murillo, pasando por  Valdés Leal, hasta autores flamencos como Jan van Eyck o El Bosco. Poco a poco  avanza en su carrera y se introduce en la tradición y el arraigo del arte de la cartelería,  siendo autor de numerosos carteles cofrades y realizando trabajos para diseñadores de  moda (entre otros trabajos). Posteriormente, llamado por su admiración a la imaginería  andaluza, accede al campo de lo escultórico, donde se mezclan diferentes disciplinas  como el modelado, la policromía, el diseño de tejidos o la ornamentación.  

Si bien el trabajo de Rafael Laureano es multidisciplinar, casi toda su obra responde a  una misma necesidad: la exploración de la tradición histórica del arte andaluz. Una  búsqueda casi arqueológica en la que el artista profundiza en la cosmogonía  iconográfica de Andalucía. Dicha iconografía es amplia y extensa, acogiendo desde la  iconografía católica o la geometría de la azulejería musulmana, hasta la luz de la  pintura renacentista, la oscuridad barroca o la mezcla arquitectónica que se produce en  el mudéjar. Una búsqueda de la belleza a través de su propia historia, enfrentarla a su  propio reflejo en el espejo del tiempo. 

En cualquier caso, Rafael Laureano es un artista de su tiempo, consciente del contexto  histórico en el que ha nacido. Esto se plasma en su obra a través del color, la  composición o los propios materiales y técnicas a los que recurre. Una sinergia entre el  historicismo iconográfico y la contemporaneidad estética con la que demuestra la  destreza y la soltura del que, no sólo controla su propio trabajo, sino que le conmueve 

Guillermo Amaya Brenes

Crítico y comisario de arte contemporáneo

Rafael Laureano es posiblemente, el artista plástico de mayor talento del que podemos presumir los sevillanos. Y no me baso en nuestra amistad. Ni me baso en la naturaleza humana que lo caracteriza. Laureano ha abierto un nuevo camino en el arte.

Artista es el que crea una obra de arte. Pero “genio”, es el que levanta un pincel, o una gubia, o un lápiz, o una pluma… y es capaz de trazar un camino por el que luego otros van a desfilar.

Y a su incipiente juventud, Rafael Laureano ya es un genio. Ha creado escuela. Y lo hace desde la humildad, desde el sacrificio y la honestidad. Le dedica las mismas horas. Le roba el mismo sueño el encargo de una joven agrupación como si la petición le viniera de cualquier histórica institución de este país.

Omitiré su formación, sus carteles, sus exposiciones, sus méritos. Todo eso lo tiene en su página web y en sus redes sociales porque también, en el terreno de la gestión de la información, Laureano es uno de los mejores en cuanto a la proyección de su obra en 2.0.

Omito su biografía porque quiero que se queden con esto: Y es la valía personal y profesional del artista.

Miren ustedes… Lo que hace verdaderamente valioso a un autor es que su obra tenga personalidad. Que sea distinguida del resto. A Murillo se le identifica por sus rostros angelicales y por haber sabido hacer el mejor retrato de una sociedad herida a la que unge con el bálsamo de su pintura y este año… los sevillanos… estamos celebrando el cuarto centenario de su nacimiento.

Nuestro deseo. Y, aunque ninguno estemos aquí para comprobarlo, es que dentro de cuatrocientos años la sociedad sevillana y andaluza piense que homenajear a un artista que es de Benacazón, que se crió en la frontera del Aljarafe con Doñana y que en su pintura está toda la sal. Toda esa sal que los trinaremos de la calle Betis le echan al Guadalquivir para creerse de lo que tienen delante no es Sevilla sino Sanlúcar de Barrameda.

José Antonio Rodríguez Benítez

Periodista

Espectacularidad pictórica

RAFAEL LAUREANO. Espacio Santa Clara. MORÓN

Atrás quedó la historia de aquel joven estudiante de Bellas Artes que conocí cuando exponía, en un bar de Triana, en la que fue su primera comparecencia colectiva y en la que vislumbré – en él era demasiado fácil – un diáfano horizonte en la pintura; pasó, también, el tiempo de un pintor emergente que obtuvo el gran reconocimiento de la Beca de la Fundación Antonio Gala de Córdoba; parece que, asimismo, el artista puede escoger entre los infinitos encargos de pintura religiosa que le demandaban hermandades y cofradías de todo el territorio nacional. Ahora está surgiendo un pintor con mayúsculas que es el artista superior que busca y encuentra, el creador nato de una pintura a la que está imponiendo trascendentes momentos de lucidez.

La presente exposición parte del Premio PROYECTARTE que Rafael Laureano obtiene y que, entre otras circunstancias, supone la celebración de una exposición en la sala municipal Espacio Santa Clara de Morón. La muestra llega a la localidad sevillana después de que el artista haya estado de plena actualidad al haber sido el autor de importantes carteles de primerísimos eventos; faceta la de cartelista – para este que esto les escribe, Rafael Laureano es uno de los más sabios y coherentes de cuantos se dedican a esta modalidad artística – que comparte con una realidad pictórica llena de profundidad y entusiasmo.

El espacio donde tiene lugar la muestra, antiguo convento de las Clarisas, en plenos Jardines de la Carrera, es una espléndida estancia con infinitas excelencias expositivas. En la primera planta, el espectador se encuentra con algunas piezas de ese bello muestrario de cartelería con la que el pintor sevillano ha obtenido los máximos reconocimientos. Son piezas en las que el artista hace gala de una entusiasta capacidad creativa. En ellas organiza las escenas después de un estudio pormenorizado  de la realidad que ha de ilustrar, indagando en la historia del acontecimiento y buscando los elementos estructurales más adecuados para componer un entramado pictórico en el que se suceden actuaciones de muy dispar naturaleza, yuxtaponiendo la pintura y el dibujo a otros elementos extraartísticos. Así nos encontramos con el magnífico y exuberante de la Esperanza de Triana, con el bello rostro de la Virgen enmarcado en una orla de flores, aspecto éste muy representativo de una Hermandad en el que la ornamentación floral constituye un argumento muy importante. Sutilísimo el cartel de los 50 Años de la Fiesta del Verdeo de El Arahal en el que Rafael Laureano da rienda suelta a un conocimiento absoluto de la historia, interpretando una felicísima realidad en la que pintura y dibujo estructuran una escena llena de encanto y belleza. Esta pieza, de gran dimensión creativa, levantó infinitas críticas en una sociedad miope con absurdos argumentos que sólo sirvieron para revalidar una pieza importante y descubrir la infinita estulticia de muchos. Muy significativo es el retablo de la Sagrada Familia, que Rafael Laureano realiza en homenaje a Murillo y en el que nos da muestras de su importancia artística en la espectacular interpretación de la figura de San José y en los adornos gráficos que enmarcan la escena.

En la segunda planta nos encontramos con uno de los espacios expositivos más bellos y con mejores posibilidades museográficas de cuantos existen por nuestra zona. En esta espléndida sala se presentan una serie de obras que, además de plantearnos la absoluta potestad artística del artista de Benacazón, sirven de paso para adentrarnos en la nueva estructura creativa del pintor. La figuración sigue apareciendo exultante; el tratamiento de los postulados de lo real manifiestan su espíritu expresivo más acentuado y, además, el concepto adopta una nueva dimensión, más festiva, rompedora, inquietante y divertida. En este sentido la serie de los animales globos es de una exuberante sensibilidad y de una gracia infinita. Con ellos el artista se adentra en una dimensión distinta; llenando de feliz creatividad una figuración que, sin abandonar los parámetros de la realidad, afrontan nuevos espacios representativos.

Muy buena exposición la que se presenta en las estancias municipales del convento de Santa Clara. La espectacular obra de Rafael Laureano es bellamente mostrada, auspiciada por los buenos criterios museográficos de Agustín Israel de la Barrera; consiguiendo que la realidad pictórica del joven pintor se vea potenciada en un estamento espacial de suma belleza y clarividencia expositiva. Una muestra para no perdérsela y para encontrarse con un artista en plena joven madurez que atrapa la mirada y llena de emoción el espíritu.

Bernardo Palomo

Crítico de Arte

Abilità tecnica, grande padronanza nell´uso del colore, con chiari riferimenti al post-impressionismo, fanno di Rafael Laureano, giovane artista spagnolo, un ottimo interprete di aquella che possiamo chiamare Neo Figurazione contemporanea. Sono paesaggi: in mostra due omaggi alla città di Venezia, immersi in quella che possiamo leggere come una luce crepuscolare; nel momento in cui il giorno va morendo lasciando il protagonismo alle lunghe ombre serali: in queste opere, dal taglio fotografico, l´orizzonte scompare, il cielo invade l´intera superficie quasi a sottolineare l´essenza onirica della città di Venezia, città d`aqua. Sono ritratti: un lavoro equilibrato, giocato su più piani prospettici e con particolari che si avviciano assai all`iperrealismo, rappresenta una scena di festa; anche in questo caso un riferimento alla fotografia, si noti il personaggio a sinistra della scena che guarda diritto verso “l´obiettivo”, cogliendo un attimo, un istante fugace ed unico, un`istantanea che ci proietta immediatamente all´interno della scena che guarda diritto verso “l´obiettivo”, cogliendo un attimo, un istante fugace ed unico, un´instantanea che ci proietta immediatamente all´interno della scena stessa.
L´artista non si ferma alla superficie base / altezza del suporto pittorico: la sua pittura invade la cornice, come per volersi appropriare dello spazio circostante, como per sfumare la pittura, diluendola nella realtà.

Cristiano Galassi

Critic di arte

Sólo Laureano pudo apreciar la bestia escondida en el azulejado, la mezcla cultural de la tradición, el grito de ayuda disimulado en el dibujo tantas veces visto, tantas veces pasado por alto. Sus dedos y sus pinceles tenían la clave. Cerró los ojos. El elefante no se marcharía. Sólo a través del lienzo pudo liberar su furia.

María Zaragoza

Escritora

Se podría ser simplista, y pensar que chismorrean. Se podría apelar a la nostalgia, y pensar que esperan a alguien. Se puede ir a lo polémico, e imaginar que discuten de una forma fría y estática. Coquetamente, deducir que se están dejando ver. Inocentemente, concluir que, sencillamente, están ahí, comentando alguna cosa trivial.
Una estampa costumbrista no es sólo un recuerdo estático de lo tradicional; también es la congelación de un retazo de vida, de pensamiento; la captación de un segundo que, como en este caso, consigue ser eterno, siempre que exista un pincel y una mano capaz de emprender ese reto.

Mercedes Serrato

Investigadora social

El artista sevillano Rafael Laureano presenta hoy su exposición ‘Los máximos mínimos de la expresión’ en la galería Fedarte Es su primera exhibición individual en Jerez

Con tan sólo 25 años, el pintor sevillano Rafael Laureano acaba de aterrizar en Jerez para presentar esta tarde, a las 13 horas en la galería Fedarte, su exposición ‘Los máximos mínimos de la expresión’. Una muestra nutrida por veintitrés lienzos que han recorrido mucho mundo desde que el joven artista finalizó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de la Hispalense. Cádiz, Málaga, Marruecos, Sevilla, Venecia y ahora Jerez han sido, entre otras ciudades, fieles testigos de la plasticidad y versatilidad de Laureano.

Según su autor, ‘Los máximos mínimos de la expresión’ «no es una serie cerrada y se complementa de muchas cosas. Son elementos del entorno que me ha rodeado». En las pinturas, algunas realizadas al natural y otras mediante fotografías, tienen cabida corrientes pictóricas tan distintas como el impresionismo y el realismo. Laureano confiesa que «muchas de las obras de esta muestra nunca se han expuesto y han sido elaboradas para esta ocasión en concreto».

Esta es la tercera vez que el joven artista visita Jerez. La primera tuvo lugar en el Alcázar, en una exposición colectiva llamada ‘Capítulo a Capítulo’ que organizó el crítico de arte y escritor, Bernardo Palomo. La segunda visita a la ciudad surgió en Navidad con motivo de su participación en la galería Daza con la muestra ’20×20′, a raíz de la cual, el artista contactó con los propietarios de Fedarte.

En gran medida, los deseos de este joven se están viendo cumplidos. Nada más acabar su periodo estudiantil fue becado durante este año en la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, en Córdoba. «Una institución muy conocida para los que nos movemos en este ámbito», confiesa el joven que se encuentra actualmente trabajando en dos lienzos para el retablo del nuevo altar mayor de la Parroquia de San Fernando en Córdoba. Además, el artista también ha sido el cartelista de Las Glorias de Sevilla 2014 con un permiso especial de la fundación Gala.

A Laureano le persiguen las buenas opiniones que quedan reflejadas en las valoraciones deBernardo Palomo. «La obra de un joven artista que nos hace seguir valorando una pintura que plantea desenlaces valientes donde aún lo real mantiene todas las excelencias de una expresión sujetas a los más seguros valores de la gran pintura figurativa», señala el crítico.

Hace un año que la galería Fedarte, el local que acoge la obra de Laureano, está abierta en la céntrica calle San Pablo. Desde septiembre del año pasado hasta julio de 2014 sus propietarios, Raquel Fernández y José Daza, han recibido un total de once colecciones. Por su parte, Fernández asegura que «previamente hacemos una selección de las pinturas que nos llegan para ver la calidad de las obras».

Con respecto a la exposición de Laureano, que permanecerá abierta hasta el próximo 16 de octubre, Daza confiesa que tuvieron que pedirle al joven alguna pintura de Jerez. Fruto de la sugerencia surgió una preciosa estampa de la Catedral de Jerez que es la imagen del díptico promocional.

Fabiola Navas.

Septiembre de 2014

Por fin has llegado porque te estaba echando de menos. Durante unos instantes sentí tu ausencia. Me faltabas recostada, como siempre, sobre los almohadones del tresillo, entre aquellos paños que heredé de mi abuela, tranquila y acurrucada junto al recuerdo cerúleo del papel pintado que hacía de fondo a la eterna tauromaquia desarrollada sobre la caja de luces, escondida entre las oraciones de los incrédulos y agazapada en las leyendas de noviembre. Me parecía verte por la calle pero no eras tú, solo una joven de tacón y encajes que gasta primaveras descosidas; intenté buscarte, de verdad, pero tanta mentira te ha ocultado. Tú, que solo eres verdad.

Ahora que estás aquí, tengo algunas cosas que contarte. Tú siempre tan joven, devorando tiempos finitos; nosotros siempre tan viejos, pensándonos inmortales. Aunque ya lo sabrás, te deseaba como siempre lo he hecho porque has dormido sobre mi cabecera todos los días de mi vida. Algunos creen que pueden escapar de ti y no saben que cuando ellos andan cien pasos, tú ya has caminado noventa y nueve. En este momento, tienes la última palabra e hiciste bien en encomendarte a Sant Raphael para llegar de nuevo hasta aquí.

No me mires así porque no te debo nada. Ni me quitas ni me perdonas. Siempre fuiste tan equidistante con todas mis noches como yo lo fui con todos tus huesos. Nos hemos conocido y nos hemos respetado. Tu hora es mi hora, no he sido avaro con lo que es tuyo. Conmigo siempre has tenido tu sitio, mi amante perfecta, mi dulce melodía de chasquidos. ¿Cómo temerte, amada, si eres la razón de que siga vivo? Cuando tú lo decidas, todo se habrá terminado. Así que no me mires con recelo y si crees que ha llegado la hora, hágase. Porque cuanto antes nos encontramos, el baile de los despiertos podrá consumarse.

Daniel Marín

Periodista

A pesar de su juventud, Rafael Laureano Martínez González, ha conseguido aportar una nueva
visión al mundo del arte impreso para la cartelería, o como es el caso para revistas u otras publicaciones
cofrades.
Los pinceles de Laureano no despiertan con la Cuaresma. La calidad e innovación con la que
impregna cada uno de sus trabajos, es fruto del esfuerzo diario y de un estudio artístico e intelectual de
cada creación. Sin espacio para la desidia ni para el azar.
Perfectamente acunado en el canon clásico, sus trabajos beben de diferentes corrientes
postimpresionistas, conjugando en sus obras una nueva respuesta completamente nueva y
absolutamente personal e identificativa, como claramente podemos observar en el trabajo realizado
para esta portada.
Elegante, equilibrada y comunicadora. Con un cromatismo alusivo a la sangre derramada por
Cristo “el leño verde” Lc 23,31
Rafael Laureano, aporta fluidez visual, precisión en el trazo a la vez que atmósfera y libertad,
consiguiendo con ello que la obra, escape de su formato.
El sueño de Cristo sobre el “Lignum Crucis”, es el dolor que corona los misterios dolorosos del
Rosario que abrazan toda la pintura.
Abrazo de oración indispensable en la vida de esta hermandad, que fortalece y vivifica ante el
dolor del Calvario.

José David Muñoz Oliva.

Técnico Superior en Arte.

La humildad de la persona combina con la grandiosidad de su obra equilibrando de esa manera inusual a este sevillano que no rompe tópicos, sino que los reconstruye utilizando las reminiscencias del arte clásico y la vanguardia contemporánea. Artista inteligente que sabe mamar de la loba que más y mejor leche tiene, fue uno de los pintores becados en la Fundación Antonio Gala. Un Gala arrugado que lo mira con curiosidad desde la pared de su estudio mientras prepara otra reinterpretación de un tópico primaveral: el lunar. Su lado italiano viene en el nombre: Raffaello Laureano

Javier Gotor

Los carteles salidos de su estudio en la localidad de Benacazón han supuesto un impacto de talmagnitud en el mundo de las hermandades que algunos estudiosos no han dudado en llamar “La revolución Laureano” a la profunda renovación que, desde su aparición, se ha producido en el panorama pictórico cofrade

Pedro Macías Dominguez

La revolución de Laureano

“(…) la irrupción de Laureano ha supuesto un antes y un después en la forma de entender el arte en la ciudad. Alumno de la Fundación Antonio Gala y heredero del canon clásico y del tiempo contemporáneo, según el poeta Gonzalo Gragera, todo lo que sale de tu taller levanta expectación, especialmente en las redes sociales, donde el artista posee un importante número de seguidores. Emblema para aquellos que apuestan por una renovación gradual de nuestras tradiciones, Laureano ha sabido combinar el talento con el estudio, dando lugar a un sello propio que ya es imitado en toda la geografía española, e incluso fuera de esta. Como ejemplo de su proyección hemos de mencionar su participación hace un mes en la exposición colectiva L ́Essenziale, coincidiendo con la 74a edición de Festival Internacional de Cine de Venecia”

Antonio Puente Mayor

Escritor e historiador

Lo ha visto entre carteles de conciertos de rock, de monólogos teatrales y de rebajas tardías. Nubes de algodón, el plano de la ciudad hecho silueta, Cristo crucificado entre colores que cantan primaveras y ángeles que le llevan a la eterna infancia que algunos pregonan pero no entienden. Contempla el cartel de Rafael Laureano y recuerda la cita del escritor ruso “Las obras de Arte se dividen en dos categorías, las que me gustan y las que no me gustan”. Y el cartel le gusta. Es auténtico, rompedor, inteligente, simbólico, estético. Llama a los sentidos y al pensamiento. A lo más profundo y a lo más sencillo. Al corazón y a la razón.

Manuel Jesús Roldán

Escritor, historiador y profesor

La Passione

Quando ho incontrato Rafael Laureano Martínez González  ho da subito amato i due aspetti particolari che per me rappresentano le sua Arte LA PASSIONE, intesa come amore profondo e anche allo stesso tempo Sofferenza che troviamo in tutte le sue opere d’arte Sacra. La RICERCA,una costante nelle sue opere per forme e materiali che comunque lo aiutano a crescere in un ambito artistico internazionale toccando tematiche differenti.

Massimo Cristante

Galleria LA BIZNAGA, Venezia

Más allá de lo que la mirada ilustra

La pintura figurativa es un vastísimo cajón de sastre en el que tiene acogida todo tipo de planteamiento pictórico que ilustre, mínimamente, la realidad. Su amplio desarrollo deja abiertas, sin embargo, ciertas compuertas por las que, en muchas ocasiones, entran aires viciados desde realizadores con pocas luces creativas. Si a la simple plasmación de la realidad, sin otra actuación, se le quiere conceder máximo estamento artístico, la figuración se condena a un triste asunto con poca sustancia artística. Desgraciadamente la profesión está llena de esa pintura epidérmica, amable y de escaso carácter, realizada por autores que están en esto por la poca exigencia que existe y por el desconocimiento patente que rodea a un Arte que, sin duda alguna, necesita de mucho más.
Rafael Laureano es uno de los jóvenes pintores que realiza una figuración más valiosa y llena de sentido. Con ella, con una pintura de sabia conformación, estructurada desde una técnica sin fisuras, contundente dibujo y exacta ilustración de lo real, da un paso adelante y envuelve de especialisimas circunstancias conceptuales y significativas una realidad que provoca mucho más de aquello que el ojo vislumbra.
El joven pintor sevillano se adentra en la tradición cultural existente en nuestra conciencia; asume que ella está muy presente en todos nuestros actos y en toda nuestra filosofía vital; para ello pinta esa realidad tradicional que, en muchas ocasiones, se ha convertido en formas icónicas, en elementos íntimamente implicados en nuestras conciencias culturales; pero no se queda en la mera forma, en el amable episodio felizmente representado, sino que dota a esa pintura salida de la tradición, a sus estampas más costumbristas, de una fórmula más inmediata, de un sentido contemporáneo, de una realidad ajena al propio elemento sutilmente pintado.
Estamos ante una pintura que, además, de sus calidades formales sirve para adaptar la mirada para que observe un nuevo realismo, a que, tras los entusiasmos pictóricos, se descubran nuevos elementos más allá de lo que la realidad representa.
Rafael Laureano es un artista al que descubrimos y en quien confiamos desde un principio. Hoy, su preclara pintura, nos entusiasma por su continente y por su contenido. En ella confiamos y de ella estamos seguros.

Bernardo Palomo

Crítico de arte

A poco más de tres días de ver a la primera imagen de gloria en la calle, el tiempo de glorias ha comenzado con la presentación de su cartel. Rafael Laureano Martínez González ha plasmado mediante óleo sobre tabla, lo que va a suceder en Sevilla hasta el próximo mes de diciembre.

Se trata de un cartel colorido divido en siete partes, los siete meses en los que veremos a las distintas hermandades de glorias a excepción del mes de agosto que como el autor ha explicado durante su intervención, la Virgen de los Reyes es reflejada en sólo un cartel para ella anunciando el día de la Virgen.

Es la primera vez que un cartel de la sección de glorias es pintado de forma horizontal, algo que todavía no hemos visto en penitencia. Tan sólo está plasmado en el año 2011 en el del junio eucarístico, una obra de Reyes de la Lastra que recordaba el quinto centenario de las hermandades sacramentales.

El autor ha querido reflejar las advocaciones de Glorias más representativas en los siete meses de esta época, con colores, sabores y aromas. Rafael Laureano resalta “no he querido representar solo una imagen sino el tiempo de las glorias”.

Debido a la composición, Laureano Martínez elige el cartel en horizontal en vez de la habitual posición vertical. Indica que en este formato tiene una mejor visión en los escaparates, en televisión, redes sociales o un dispositivo móvil.

El número siete es representativo en la pintura, al disponer la obra de siete franjas, de los siete meses y las siete letras que componen la palabra glorias y Sevilla unidos a siete conceptos diferentes.

Las siete partes del cartel de las glorias 2014

El primero de ellos, el mes de mayo, con la Virgen de la Salud de San Isidoro. Aparece con el manto de salida que un principio iba a ser el rostro de la imagen pero debido a la composición tuvo que ser descartado. Con esta pieza, lo dedica al arte del bordado y la ornamentación.

El Sagrado Corazón de Jesús del barrio de Nervión, con el corazón a los que une a tantos colegios católicos, asociaciones parroquiales y hermandades en el segundo de los apartados.

Continuando con el cartel, en la tercera parte, el Carmen de San Gil, con un encuadre de su mano, haciendo un guiño al cartel que elaboró para la revista Pasión en Sevilla con la Virgen de la Estrella que a su vez esta hermandad, posee el título de corporación de gloria.

Octubre, es un mes del Rosario, en esta ocasión figura Cristo Niño de la Virgen del Rosario de la Macarena. En el fondo, el logotipo del cincuenta aniversario de la coronación canónica de la Esperanza Macarena, así como el año jubilar. Dolorosa que saldrá en el mes de mayo, en plena época de las glorias. Además, el cartelista estampa una cruz de su Virgen del Rosario de Benacazón al cumplirse el setenta y cinco aniversario de la hechura de la talla.

En la penúltima franja, el simpecado de color rojo de la Reina de Todos los Santos para el mes de noviembre.

Como culmen y cierre, la Virgen del Rocío del Salvador, destacando la ráfaga de la Virgen como elemento de unión de las hermandades de glorias y hacer referencia al mundo de la orfebrería.

Manuel Jesús Rodríguez Rechi

26 de abril de 2014

En torno a este convento, la imago se vuelve imaginería de un mundo propio. La tradición de la pintura y talla andaluza se conjuga en un orden estético nuevo donde el símbolo destierra al significado religioso en pos de la pintura autosignificante. El peso de la tradición no borra la frescura ni el valor de su apuesta. Los lugares comunes, abiertos a una mancha enérgica, el dibujo inteligente y el análisis trascienden a lo mimético. El omphalós de su mundo, el claustro, está dominado por la paradoja del espacio abierto/cerrado. Su técnica magistral, llevada de la mano a lo largo del proceso,  hace que el impasto, la veladura y el dibujo enriquezcan la propuesta plástica.

Martín Izquierdo Verde

Escritor

Hace unos años cuando, todavía estaba en los primeros cursos de su carrera en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, asistí a una muestra de esas en las que algunos alumnos – los más valientes y con más clara visión de futuro – prestan, por primera vez, sus trabajos ante el público.

En aquellas paredes de una sala trianera, nos encontramos, como era de esperar, de todo; lo que es habitual en jóvenes que empiezan. Vario dejaban entrever bastantes posibilidades. Pero, de todos estos, uno sobresalía claramente  y manifestaba estar en posesión de un poderoso lenguaje con unos argumentos formales de gran contundencia, sabiendo lo que hacía y cómo actuar en cada una de las circunstancias.

La clarias artística que se vislumbraba en aquellas pocas obras de Rafael Laureano nos daba pie para pensar que estábamos ante un seguro valor y con mucho todavía que decir. Nada más acabar su periodo estudiantil fue becado en la Fundación Antonio Gala de Córdoba donde ha permanecido estos últimos meses trabajando y cimentando su trabajo.

Ahora llega a Jerez con una individual en toda regla en la que nos hace constatar todas aquellas magníficas sensaciones que, entonces, llegamos a sentir.

La pintura del artista sevillano responde a los cánones de la gran pintura figurativa, esa que desarrolla todas las circunstancias que llevan a la representación a positivar sus elementos ilustrativos de manera más contundente.

Porque Rafael Laureano es consciente que la pintura figurativa que sólo busca plantear la realidad de forma fotográfica es un asunto baladí, poco interesante y que sólo lleva, como decía Cezanne, a deslumbrar la sensibilidad de los imbéciles. Hace tiempo que la plasmación lineal y mimética e lo que nos rodea es asunto trasnochado descubridores  de hacedores poco inteligentes.

Rafael Laureano que viene de exponer en Venecia nos sitúa en las coordenadas de una figuración básica, sin desvirtuaciones – ni conceptuales ni ilustrativas ni visuales – y planteando la realidad en si más mínima posición ilustrativa y en su máximo espacio donde se plasma la realidad en su más absoluta esencia. Su pintura nos lleva a una figuración básica, sin estridencias, donde todo queda supeditado a una expresión que potencia algunos elementos representativos y deja en suspenso lo superfluo, la hojarasca que distorsiona la mirada y acentúa una realidad exultan en sus postulados más significativos.

La obra de este joven artista nos hace seguir valorando una pintura que se plantea desenlaces valientes, donde, aún, lo real mantiene todas las excelencias de una expresión sujeta a los más seguros valores de la gran pintura figurativa.

Aqe joven estudiante de Bellas Artes, ejecutor de una realidad básica y poderosa al mismo tiempo, nos hace hoy seguir mantenoendo aquel convincente criterio artístico que unas pocas obras nos hicieron sentir, Ahora llega a Jerez para inaugurar la segunda temporada  de una galería que asienta su discurrir.

En esta exposición, la pintura de Rafael Laureano plantea los máximos mínimos de la expresión.

Bernardo Palomo

Septiembre de 2014.